Toda una vida creyendo que uno puede ser el constructor de su propio destino para acabar rindiéndome a la evidencia: que el destino sí que existe.
Algunas cosas sí que pueden cambiar pero es imposible desviarse completamente de rumbo. Lo puedo testificar con mi propia vida. Desde que puedo recordar siempre he cuidado de mi hermana mayor con ningún reconocimiento ni de ella ni de mi hermano mayor que eludió su responsabilidad. Yo no pude crear mi propia familia, ni ejercer mi carrera ni tampoco ascender en mi trabajo... y, hasta hace bien poco, ni siquiera sabía por qué. La razón estaba en que mi cabeza y mi corazón estaban ya ocupados con la labor que estaba realizando, que era ser la madre de mi hermana mayor. Y lo he sido en exclusiva sin compartir esa responsabilidad con nadie mientras yo trataba de hacer mi propia vida, que ha sido bien limitada.
He tenido que rendirme a la evidencia. El destino sí que existe y tenemos unos estrechos márgenes de libertad. De haberlo sabido antes, no habría puesto tanto empeño en hacer una carrera... puesto que fue un esfuerzo enorme hacerla trabajando y en la UNED pero lo hicé porque pensé que, en algún momento, ejercería. No ha sido así porque no he tenido energía ni para eso ni para muchas otras cosas. En fin, que a estas alturas de mi vida, tengo que reconocer que uno solo no puede hacerlo todo, que en muchas ocasiones, si se está en medio de un torrente de agua que cae con fuerza, lo único que se puede hacer es dejarse llevar en lugar de luchar denonadamente contra él...
Sí. La vida es dura, quizás no para todo el mundo. Para mí ha sido y es muy dura porque aceptar la propia impotencia e indefensión no es algo para lo que yo estaba muy preparada precisamente.
Mi destino ha sido y es difícil y he hecho lo que he podido. Me he equivocado en muchas cosas y espero poder hacerlo un poco mejor a partir de ahora.
Gracias a las Constelaciones Familiares que conocí no demasiado tiempo atrás me empecé a plantear ciertas cosas que, en principio me han desestabilizado y espero que, con tiempo, me llegue la paz.
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